19.3.09

Scriptina, si me dieran a elegir.

Existe la posibilidad de que, a veces (por no decir siempre), lo idealices demasiado. Lo que pasa es que, queramos o no, las mujeres tenemos una lista. Una cantidad indefinida de ítems en nuestra cabeza. Sí. Puede que estemos llenas de estereotipos, algunos hasta... un poco crueles. Pero la lista está. Y a medida que pasan los años y los hombres, la lista crece y crece y crece. Entonces, así como una tarde de lluvia te planteás que tal vez tu Big se encuentre en Puán (Universidad de Filosofía y Letras), una noche pre-otoñal, te preguntás si en realidad, Big... o mejor dicho, Grey... estuvo siempre enfrente de tus narices, pero no quisiste aceptarlo.

¿Qué pasaría si Big no es sumamente inteligente pero sí, increíblemente divertido? Quizás él no te pueda llevar a una expo de arte, porque seguramente, se la pasaría criticando la vestimenta o cualquier aspecto gracioso de quién acuda al lugar, en vez de hablarte de Piet Mondrian o de Kandinsky. Tal vez, él no sea de los que aprecien la esencia misma de una buena canción, sino de los que buscan una letra que los divierta o los ponga melancólicos o simplemente, los haga bailar. Él sería de los que pagan para ver un recital de Black Eyed Peas, contentísimo y sin una pizca de verguenza. De los que se compran ropa en Kosiuko y se cortan el pelo en Cerini. La peluca despeinada, barbita candado y ropa bohemia, no son el estilo que mejor lo representa. A decir verdad, él no fue muy agraciado por la naturaleza. Jamás te cocinaría nada, porque no tiene idea de cómo se enciende un horno. Él puede que a veces (y sólo a veces) tenga uno que otro error ortográfico y, puede que hasta sea fanático de las publicidades más pegadizas y tontas que existen, pero... así y todo, sigue teniendo las suficientes características de tu lista cómo para que, al menos hoy, te preguntes si él puede llegar a ser tu Big.
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Sí. Quizás Grey use cremas y productos para el pelo. Y también es posible que nunca puedas dejar de preguntarte si, una vez que terminaron, él decidió tomar "otro rumbo". Si quizás eso que hoy parece ser un amigo 10 puntos, es en realidad, una "amiga 10 puntos". Pero la cuestión está en que, pasan los meses, pasaron los años, y Grey sigue ahí. Todavía no se inventó el tema del que ustedes dos no pudieran hablar (exceptuando "ese pequeñísimo detalle" que vaya a saber Jebús porqué han de esquivarlo tanto). Él sabe que sos poco demostrativa y nunca pretendería que lo saludes diciéndole que lo extrañás o lo querés. Sabe de tus pasados problemas de autoestima y jamás te atacaría con eso. Tiene ese don de hacerte limarla como hacías a los 16 años con tu mejor amiga y jamás pudiste volver a hacer. Él odia a Tinelli y todas sus fantochadas de programas y nunca lo miraría "porque no había nada en la tele". Él no tiene Facebook y suele desaparecer frecuentemente del Msn. Es adicto a mirar fotos, chusma de barrio y le encanta criticar, igual que a vos. Le gusta tu estilo, tu vestido azul, cómo te queda el flequillo tirado para atrás, y odia que uses tacos altos. Con él es con quién podés pasar de una conversación seriesísima cómo: la muerte de su perro o, "¿qué voy a hacer con mi vida? necesito un trabajo"; a unos limes tremendos sobre una isla, una cámara, marihuana y sólo ustedes dos. Pueden hablar de lo que van a hacer cuando sean viejitos y de que Aladín es la mejor película de Disney que existe. Él recuerda tu ex y su actual fanatismo por Miranda! y así y todo, también ama los temas de Frank y los escucha cada tanto.

Grey cumple con un número altísimo de ítems de tu lista. Pero lo más importante es que, con Grey, podés ser vos misma. No hay ningún antifaz o rubor que te cubra. Con él, cara lavada y una sonrisa. Porque fue él quién estuvo en "ese" momento en el que no estuvo nadie. "Ese" momento que lo hace tan pero tan Big. Sí. Hay que mirar las dos caras de la moneda. También existe "todo eso otro" que fue lo que lo hizo tan pero tan Grey. Y aunque las dos cosas pesen lo suficiente, esta noche te tira Big. Esta noche te tira creer que son los protagonistas de una telenovela con un "3 años después" incluído. Tuvieron su primer encuentro en una fiesta, sus maripositas en la panza, su pelea y su reconciliación. Hubo segundas historias, co-protagonistas y malvados villanos. Y hoy que todo ya parece dicho, sólo tenés que rezar por que al guionista no se le dé por amnesias, ni cegueras, ni paralíticos. Que haya pastel de boda y un "Fin" en letra cursiva. Scriptina, si me dieran a elegir...

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