15.2.10

Siempre tendremos Paris.


Hoy podría haber sido un San Valentín más. Podría haber pasado sin pena ni gloria por mi fracasada historia de san-valentines sin que nadie se hubiera siquiera detenido a observarlo con atención. Para ser sincera, fue un día de lo más común. Domingo soleado, amigas en ojotas y rodetes, muchas galletitas y charlas sin sentido ni utilidad. Sin embargo, creo que fue el hecho de cómo comenzó este 14 de febrero, seguido de toda esta cotidianeidad insólita y de un par de keywords que se instalaron inconcientemente (o no) en mi cabeza; los que hicieron que comenzara a crecer entre mis neuronas, una idea completamente diferente a la que venía germinando.

¿Quién dijo que teníamos que ser perfectos? ¿Quién dijo que nuestra historia tenía que tener sí o sí final feliz con un "The End" incorporado? ¿Dónde acordamos que nuestra historia tenía final siquiera? Tal vez, el "happily ever after" no es para nosotros, sino más bien el "happy right now". Tuvimos nuestros momentos felices. Es hora de admitirlo. Y también nuestros momentos no tan felices. Es hora de admitir eso también. Sin embargo, creo que nada podría quitarnos jamás la genialidad que comienza a existir cuando vos y yo (de una forma u otra) estamos juntos.

Sí. Hoy me di cuenta de que deberíamos ser perpetuados en el tiempo. Quedar en la historia, no sé. Nunca fuimos ni seremos perfectos. Ni yo soy una exitosísima Anna Scott que te pide que la ames, ni vos sos un William Thacker que se jacta de encontrarse dispuesto a hacerlo, en su excelente acento inglés. No sé si somos la historia de amor perfecta para ser filmada. Nisiquiera sé si podríamos estar etiquetados bajo la solapita de "historia de amor". Sólo sé que a pesar de ser incapaz de volver a confiar en vos, a pesar de no poder perdonarte... para mí (y sólo para mí) fuimos y seremos por siempre perfectos. Y es esa perfección que me gusta inventarme, la que me lleva a querer que al menos (no será en un libro ni una película, nisiquiera en una canción) en estos caracteres digitales... en esta gran red llena de palabras e historias... quede para siempre una huella de nosotros. Como si fuera nuestra estatua o pintura. Algo que pueda mostrarle a mis nietos. La prueba irrefutable de que la abuela nunca mintió. La abuela fue joven alguna vez y sintió cosas y sufrió a causa de esas cosas que sintió pero así y todo, si pudiera volver el tiempo atrás y elegir si sentirlas o no de nuevo, ella gritaría bien fuerte que elegiría sentirlas una y mil veces más.

Tal vez no seamos perfectos. Es más, tal vez sólo seamos dos seres humanos de lo más corrientes. Y tal vez, no existan más capítulos nuevos en esta historia. Es probable que este sea el final (un poco predecible) de la novela pero, para bien o para mal... Como cuando Harry conoció a Sally... Rick volvió a ver a Ilsa... Julianne Potter se reencontró con Michael O'Neil... tenemos la certeza de que al menos para alguien en este mundo, vamos a ser inolvidables. Y eso mi querido amigo, eso vale mucho más que una buena historia de amor con un buen final feliz. Despúes de todo... los finales nunca son felices, no?


C.-