17.4.09

De una vez...

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P
uede que sean los colores del otoño. El frío a la mañana. Las colas para tomarte el colectivo. Puede que sea que notes que recién empieza el año y que falta taaaanto pero taaaanto para que termine. Puede que sea que te hayan cambiado el primer trabajo de Morfología y te encuentres un tanto perdida. Que estés atrasada con Historia, que sientas que hablás pésimo francés y que quizás, simplemente, no tengas el don en la sangre, que no sea lo tuyo. Que hayas faltado a Tecno, sabiendo que tenías que entregar "algo", que nadie entendió muy bien qué era (comprendiendo que esto puede traerte consecuencias nefastas). Puede, también, que sea ese "new bite in the ass", tras haber intentado OTRA vez hacer algo bueno para los demás. El egoísmo de la gente. La inmadurez seguida de irresponsabilidad. Las caretas que aún hoy, se siguen cayendo. Que te sigan fallando... Puede, tener que ver (ojo, PUEDE) con que estés por cumplir los freakin' twenty-one...


No sabés a qué se debe. Pero la necesidad está.
No sabés qué es exactamente lo que querés que cambie. Pero necesitás que cambie YA.
Monotonía. La odiás. La odiamos todos. Los mismos colores de siempre. Las mismas caras. Las mismas excusas. Las mismas historias que no van a dejar de comerte la cabeza toda la vida. Basta. Que esta nueva velita en tu torta del martes signifique algo mejor. Signifique que vas a poder cambiarle el rumbo al timón. Que alguno de los 63 deseos (posiblemente, los mismos) por fin, vaya a hacerse realidad. Esperanza, fe, deseo, necesidad, ley de atracción... llamálo como quieras. Es hora de que tengas algo realmente bueno (más que comer rosquitas y escuchar a Mario en la radio) por lo que levantarte y sonreir cada mañana... {es que ya le habías encontrado el gustito a esto de ser optimista!}

3.4.09

Refrescantemente lenta.

Entre todos los ítems de la lista de cosas que odiás con toda tu alma, existe una que te saca de tus casillas más que ninguna. Ok. Puede que esta expresión sea un tanto ambigua. Uno nunca sabe qué cosa nueva pueda suceder mañana que logre hacerte entrar en un estado de enfurecimiento mucho mayor al que pudiste haber tenido antes. Pero... hoy por hoy, en este mismo minuto, no podés tolerar ni un segundo más que te sigan tomando el pelo.

Está bien. Hay ocasiones en las que una sola se pone en ridículo o va derechito, sin que nadie se lo pida, al "centro de golpes bajos" y recibe una buena dosis de tomadas de pelo. En esos casos, agua y ajo, es lo mejor que se puede decir. Pero existen ese otro tipo de ocasiones en los que te ponés frente al espejo seriamente para preguntarte: "A ver... es que tengo un cartel pintado en la frente que diga: Golpee aquí?! o Soy una ingenua, hagan el favor de usarme y deshecharme?!"
Si en este momento, se te diera por abrir tu libro de autoayuda (o más bien, tu manual de soluciones rápidas), de seguro D. Chopra te diría que no estás aprovechando las oportunidades del Sincrodestino. O peor aún, que las cosas que te pasan son la respuesta del Universo a tu intención/deseo. En ese caso, creo que sería mucho más útil para todos los seres humanos (o al menos para vos) que se nos entregara el télefono, el celular, el mail... ALGO de quien quiera que atienda en las oficinas del Universo.

Que te usen y te tiren, que no te usen y te tiren igual, que se olviden de que existas, que te quieran usar y que desaparezcan, que te desadmitan, que te decepcionen, etc etc etc... No era precisamente tu intención. No sé, quizás, no estás siendo muy clara. Por ahí deberías hacer una protesta con pancartas y gigantografías. Cosa de que al Universo no le quede duda alguna.

No es egoísmo. Te lo repetís hasta al cansancio. No es egoísmo. Pero es que... ¿por qué para algunos es taaaan fácil y para otros taaaan díficil? No es que seas una enemiga de la sociedad. Aguante el amor y que todos se quieran. Pero... ¿cuándo te toca a vos? De seguro en algún momento hubo una entrega de números y, como de costumbre, llegaste tarde. SEGURO.

¿Es este el castigo para los impuntuales? Seamos realistas. ¿Qué pecado tan enorme pudiste haber cometido cómo para ser tan invisible? Me corrijo. No sos invisible. Eso te ahorraría cien mil de problemas. Te ven. Y lo que es peor, se te da por verlos a ellos también. Y cuando todo parece tener una luz al final del camino... ¡zas! te volvés la nave de la Mujer Maravilla. ¿Es que sos tan fácilmente olvidable? ¿Está en vos el error? Un psicológo seguramente te diría que ellos te van a ver del modo en el que vos te veas. Pero, ¿hola, sí? Vos te ves muy bien. Y hay días en los que te ves mejor que bien. Lejos quedó tu versión de poca autoestima. Sabés muy bien que hay días en los que para ellos, sos cualquier cosa menos imperceptible. ¿Dónde está el defecto, el desperfecto técnico, por el que súbitamente pierden todo tipo de interés?

Hay algo cierto en todo esto. Aparte de que odiás esta tomada de pelo continua. La respuesta a tus preguntas no está en los códigos secretos de ningún blog. No existe tal receta cómo "Si le pasas este mensaje a 50 personas y aprietas F8, el nombre del amor de tu vida aparecerá en la pantalla. Pruébalo! De veras funciona!". No. Y es una pena porque sería todo mucho más fácil si la respuesta estuviera a sólo un botón del teclado de distancia. La gran verdad está allá afuera. En el "prueba y resultado". En el "seguir estrolándote contra un millón de paredes más". Y puede que no esté bueno para NADA. No nos engañemos con lo de "no pasa un día en que no estemos, un instante, en el paraíso". Todas las malas experiencias, los chichones en la cabeza... apestan. Y no importa cuánto hayamos aprendido del golpe anterior, siempre va a haber uno nuevo que nos haga aprender otra cosa. Y así todo se transforma en un eterno golpe con paredes.

Lo único que te hace querer seguir soportándolo, es la confianza. No firmaste ningún contrato que te asegure el cumplimiento de tu deseo. Pero la confianza está igual. ¿Y si, "ese" ser único de pelos revueltos y alguna prenda escocesa; ese que camina al lado tuyo, en vez de estar siempre cuatro pasos adelante o cuatro atrás; ese que te hace ver la vida de los colores de las tintas de grabado (que sólo ellas pueden lograr)... comparte tu misma impuntualidad? Algo te dice que, "Big, Grey, Felipe, o como sea que lo quieras llamar" puede, en cualquier momento, decidir dejar el anonimato y hacer algo como... subirse al 160.*


(*y vaya por "Gimnasia" o por "Aeroparque", pague $1,20 o $1,25, tarde 40 o 60 min... a Big, lo esperás cuánto sea necesario, en la esquina de siempre, y más arreglada que si fuera un viernes.)