.Puede que sean los colores del otoño. El frío a la mañana. Las colas para tomarte el colectivo. Puede que sea que notes que recién empieza el año y que falta taaaanto pero taaaanto para que termine. Puede que sea que te hayan cambiado el primer trabajo de Morfología y te encuentres un tanto perdida. Que estés atrasada con Historia, que sientas que hablás pésimo francés y que quizás, simplemente, no tengas el don en la sangre, que no sea lo tuyo. Que hayas faltado a Tecno, sabiendo que tenías que entregar "algo", que nadie entendió muy bien qué era (comprendiendo que esto puede traerte consecuencias nefastas). Puede, también, que sea ese "new bite in the ass", tras haber intentado OTRA vez hacer algo bueno para los demás. El egoísmo de la gente. La inmadurez seguida de irresponsabilidad. Las caretas que aún hoy, se siguen cayendo. Que te sigan fallando... Puede, tener que ver (ojo, PUEDE) con que estés por cumplir los freakin' twenty-one...
No sabés a qué se debe. Pero la necesidad está.
No sabés qué es exactamente lo que querés que cambie. Pero necesitás que cambie YA.
Monotonía. La odiás. La odiamos todos. Los mismos colores de siempre. Las mismas caras. Las mismas excusas. Las mismas historias que no van a dejar de comerte la cabeza toda la vida. Basta. Que esta nueva velita en tu torta del martes signifique algo mejor. Signifique que vas a poder cambiarle el rumbo al timón. Que alguno de los 63 deseos (posiblemente, los mismos) por fin, vaya a hacerse realidad. Esperanza, fe, deseo, necesidad, ley de atracción... llamálo como quieras. Es hora de que tengas algo realmente bueno (más que comer rosquitas y escuchar a Mario en la radio) por lo que levantarte y sonreir cada mañana... {es que ya le habías encontrado el gustito a esto de ser optimista!}
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